Vuelo Domingo 27, 15.45

Vuelo Domingo Domingo 27,  15.45

Recibí una llamada de una buena amiga, Andrés alguien de mi familia ha perdido a su hijo 15 días antes de nacer, puedes hablar?

Estaba a punto de hacer lo que algunos domingos me permiten, una buena siesta.

Por supuesto, te llamo en 15 minutos, tiempo suficiente para repostar, plan de vuelo y despegar.

Eran las 16.00 cuando invité a Isabel a subir a bordo y una vez sentada en su asiento me dispuse a despegar.

Cogimos altura puse el piloto automático y me senté a su lado.

Con ojos tristes y llorosos comenzó a exteriorizar lo que sentía por la supuesta perdida de su hijo. Ante la incomprensión de lo sucedido, la rabia y el dolor, pero también desde una fingida serenidad pretendía disimular todo lo que llevaba dentro.

Cogí su mano y le hablé de mi historia.

¿Como podemos salir de momentos tan duros y difíciles que a veces la vida nos pone por delante?, ¿como puedo superar la muerte de un hijo?

Veréis, no es fácil manejar la ilusión de ser madre, los preparativos en casa, 9 meses pensando en el color de la habitación, la cunita, la ropita, compartir con papa como crece la barriguita cada día, las ecografías, etc.

Pero si sois capaces de dejar de pedir explicaciones de lo sucedido y empezáis a agradecer todo cambia.

Agradecer haber podido vivir momentos únicos, desde el día que se decidió ser padres, la noticia del embarazo, la ilusión de saber si es niño o niña, dar la noticia a la familia y un largo etc.

Le decía a Isabel, ese niño ha hecho que viváis momentos imborrables que jamás hubierais vivido sino se hubiese engendrado, momentos en los que os unisteis y fuisteis uno solo, crecisteis juntos y aprendisteis que la vida es mágica.

Agradécele a tu hijo cada uno de ellos, háblale cada día, abrázalo y amalo porque su esencia sigue estando entre vosotros. Y cuando vengan imágenes a tu cabecita de escenas complicadas salté de esa película, ya no es tuya, es de tu pasado y el pasado ya no existe, vive el presente mas presente.

Es cierto que llegaras a casa por la noche y tu hijo no estará físicamente, pero si estará su energía y sobretodo su Amor desde la entrega que hizo para que vivierais lo que habéis vivido hasta su despedida.

Despedida con un hasta luego Isabel, aquí estamos un ratito y en un abrir y cerrar de ojos volveremos a estar juntos, entonces te podrás volver a fundir con Él en un abrazo eterno.

El vuelo era perfecto, aceptando y abrazando su nueva situación, sentía que aun en el dolor sería capaz de ir agradeciendo poco a poco lo vivido. Isabel quizás necesite algún vuelo más pero os aseguro que llegará a volar sola y eso lo puede hacer cualquier persona.

Cualquiera de vosotros y vosotras puede vivir desde la felicidad, comprendiendo que todo lo que ocurre es lo perfecto y lo correcto, sea lo que sea  es posible. Yo lo hice y como yo otras muchas personas, todo depende de ti.

LA DECISION ES TUYA

Por: AndrésOlivares pilotodeemociones

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