Vuelo 22:50h. de 27/09/2021

Vuelo 22:50h. de 27/09/2021

Hoy me volví a encontrar contigo, después de unos meses desde que me despedí de tu hijo y de vosotros.

Deje pasar el tiempo sintiendo que en algún momento nos volveríamos a encontrar.

En estos meses has tenido que interiorizar y sobre todo abrazar mucha rabia, mucho sufrimiento y mucha incomprensión.

Hoy has abierto tu corazón para expresar lo que te quemaba por dentro desde aquel día en el que tu hijo partió al encuentro del mío y de otr@s much@s.

Ser capaz de decidir compartir tus sentires conmigo es de valientes, sabias que te llevaría a mi mundo y allí llorarías el recuerdo del pasado traído al presente para revivir momentos que jamás quisieras recordar.

Llevar una vida desde la entrega, la caridad y el buen corazón no te exime de experimentar todo un largo proceso de enfermedad de tu hijo hasta su marcha a mi Cielo. Tener la creencia que a los que son buenos o buenas personas no le debería de pasar lo que te paso a ti es la excusa perfecta para añadir incomprensión a lo que te ocurrió.

Cuando me expresas lo vivido, aquellas conversaciones que mantenías con él y se te saltan las lágrimas cojo tu mano, te miro a los ojos y te pido que pronuncies solo una palabra “GRACIAS”.

Él eligió en el Cielo junto a Dios ser tu hijo, eligió enfermar y pasar por todo un proceso de sufrimiento y dolor físico con un solo propósito SER EJEMPLO, acariciar lo más profundo de tu Ser para que hoy seas quien eres y llegues a ser quien realmente tienes que ser, VERDAD.

Ya lo hizo Jesucristo cuando encarno aquí en la tierra sabiendo cuál sería su final físico y acepto venir a vivir entre nosotros para dejar un mensaje y ser un inmenso ejemplo de AMOR INCONDICIONAL.

Has rezado tanto, habéis rezado tantas personas que llegó un momento que hasta tu hijo dudó si Jesús os escuchaba.

Jesús siempre escucha y jamás se separó de vosotr@s. Pedíais desde el miedo a la pérdida de un hijo, desde el apego al regalo que te concedió en su día y hoy me hablas que Él te lo arrebató.

A Dios no le debemos pedir nada desde la necesidad o la carencia porque su respuesta será: “Ya te lo entregué TODO”, “TODO te ha sido dado”. ¿Que le vas a pedir? ¿Porqué vivir desde esa carencia constante que no hace más que esclavizarte buscando una libertad que ya te fue entregada?

Tienes tantas ganas de sentirlo aún sin su presencia física que tu mente hace imposible esa comunicación.

Ell@s deciden cuando, donde y de qué forma se acercarán a ti, para que suceda tu estado de conciencia debe ser lo suficientemente sutil para que ambas vibraciones puedan coincidir.

Llegar a esa conciencia comienza con una aceptación de la separación en tiempo terrenal de tu hijo, dejando marchar desde el Amor que ya eres a un ser tan querido como es tu hijo.

Ir al pasado y hacerlo presente, quedarte anclado en una foto, una frase o una mirada es necesario para poder amar ese tiempo vivido, será cuando puedas decidir agradecer y desde ese lugar interno transmutar tu dolor en Amor. Es entonces cuando comienzas a acercarte a su vibración.

Hoy el vuelo duró casi tres horas, poder compartir contigo las nubes, los reflejos del sol entrando en cabina o atravesar alguna que otra tormenta ha sido mi regalo del día, por eso lo único que te voy a decir antes de tomar tierra es GRACIAS.

Volamos?

Por: Andrés Olivares pilotodeemociones

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