Vuelo 22.15h. 21/06/2019

Vuelo 22.15h. 21/06/2019

Cuando Dios decidió regalarme un ser tan bonito como mi hijo para que yo despertara en el servicio a los demás y hoy sea quien soy agradecí no sabéis cuánto.

Es el cuento que siempre he contado en los coles cuando voy a dar charlas a los peques.

Imaginaros que Dios estaba en su casita y en el jardín estaban jugando much@s niñ@s. Se fijo en uno y lo llamó.

Cuando entró en su casita lo sentó en sus rodillas y comenzó a explicarle cuál sería su misión de vida aquí en la tierra.

Chavalote en un espacio llamado tierra existe un lugar precioso, lo llaman ciudad y esta en concreto se denomina Málaga. Allí vive una persona que anda perdida entre empresas, dolores de cabeza y mucho estrés. Se llama Andrés y se le olvido quien es y para que le brindé la oportunidad de su existencia humana. De jovencito era catequista, hablaba en círculos cercanos del amor, iba al Cotolengo a estar con los ancianos. Pero un día todo aquello acabo, se centro en su materia y se olvidó de su Esencia.

Pues bien quiero que seas su hijo y desde ese rol familiar te conviertas en su Maestro de Vida.

Con 7 años enfermaras, pero no te preocupes YO SIEMPRE estaré cogiendo tu mano. Allí hablan de dolor, sufrimiento, pena, rabia, etc., pero ya sabes que en esencia no existen solo que se las tuve que entregar para que aprendieran.

Durante la enfermedad surgirá algo mucho mas allá de una relación humana entre padre e hijo, le hablaras desde tu divinidad, tocaras su Alma de una manera inimaginable y ambos os haréis UNO.

Al tiempo de estar allí volverás conmigo, hablaran de perdida, de muerte, de duelos, pero tu padre no llorará, ya aprendió que no es posible perder algo que no es suyo, que la muerte no existe o que el duelo nace del apego y del ego nunca de la incondicionalidad del amor.

Será entonces cuando tu padre recordará quien ES y ya nunca más lo volverá a olvidar. Entregará su vida a los demás, a los mas necesitados y JUNTOS TU Y ÉL sembrareis semillas de Amor a cada paso de vuestro caminar.

Dios me lo regaló y un día se tuvo que marchar, pero hoy siento en cada uno de esos niñas y niñas con los que comparto mis días, en sus miradas y sus abrazos la presencia de mi hijo. Hoy no me siento padre de un solo hijo sino de much@s.

GRACIAS DIOS

Volamos?

Por Andrés Olivares pilotodeemociones

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