Vuelo 19:00h. de 24/1/2022

Vuelo 19:00h. de 24/1/2022

Y P. volvió al hogar.

Desde el silencio caminó a su dormitorio como cada noche para descansar, cerro sus ojitos y se quedó dormido eternamente.

Hoy fui a abrazar el Alma de sus padres, se celebraba el funeral, eran las 19:00 horas cuando sonaban las campanas y coincidía con mi entrada en el templo.

Todo lo que comparto en este vuelo lo hago con el mayor de los respetos y cariño a todas las personas que lo leáis.

Entré como os decía en el templo y observe como tod@s l@s allí presentes que se daban golpes en el pecho, en concreto tres y verbalizaban “por mi culpa, por mi culpa por mi gran culpa” y me sorprendió como estamentos como la iglesia han inculcado al ser humano la culpabilidad a través de lo que llaman el pecado para hacer que la “Culpa” os acompañe a lo largo de vuestras vidas.

Cuando oramos el Padre Nuestro verbalizamos “perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.

De verdad creéis que Dios os tiene que perdonar algo?.

Para perdonar primero existe un juicio y os aseguro que Dios jamás os enjuiciará, es tan sumamente misericordioso y grandioso que no pierde el tiempo aun siendo atemporal en juzgar a cada un@ de nosotr@s.

Debéis pedirle perdón para volver a sentiros culpables y seguir sometidos a sistemas arcaicos desde antes del medievo.

El sacerdote amigo de la familia nos pedía que le pidiésemos a Dios que el Alma de P. estuviese en el Cielo con Dios, que rogáramos por su Alma y por la resurrección de la que algún día tod@s gozaremos, como Jesús resucito en Dios y llevó aquel pesado madero para redimir nuestros pecados. (No haré comentarios).

Terminó la Eucaristía rezándole a la Virgen María y como colofón nos vuelven a recordar lo pecadores que somos “ruega por nosotros pecadores” y te vas pa tu casa con una información integrada a nivel mental de lo culpables que sois, que como esta tan integrada en vosotr@s ni siquiera sois conscientes de la programación tan cojonuda a la que habéis sido sometid@s y así pasáis la vida, llenos de culpa, de miedos y buscando el perdón en un Dios que tiene otras muchas cositas que hacer que perdonaros.

Cuando me acerque a los padres de P., los abrace y solo les susurre al oído una frase y una palabra, “Soy en Ti” y “AGRADECE”.

Se quedaron en mis brazos con lágrimas que ahora reposan en mis hombros y me marché.

No busquéis a Dios en el Cielo porque el Cielo ES en Ti.

DIOS ES TODO

Mi querido niño P. “TE AMO”

Volamos?

Por: Andrés Olivares pilotodeemociones

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