Vuelo 13:00h de 24/10/2020 “Contrastes”

Vuelo 13:00h de 24/10/2020 “Contrastes”

Era las 13:00 horas cuando se abrieron las puertas de la iglesia, una preciosa madrina acompañaba a su hijo al altar, recorrieron la alfombra roja bajo las voces de una maravillosa escolania sevillana. Observados por cada uno de los bancos ocupados por amigos y familiares caminaban despacio con la mirada perdida entre tantas gentes.

A los pies del Altar esperaron a que llegara la novia que cogida del brazo de su padre entró unos minutos más tardes como es la costumbre.

Ambos, separados por lo que ocupaba la alfombra mencionada con anterioridad se miraron y fueron sus lágrimas el primer encuentro antes de cogerse de la mano.

Desde el tercer banco observaba la ceremonia, caras sonrientes, llantos de emoción, emotivas palabras del sacerdote y las habituales situaciones típicas de las bodas.

Me tocó leer las preces y sabéis que?, me costó, “Por todos los presentes, para que Dios nos llene de amor, salud y felicidad para siempre, roguemos al Señor”.

El día que dejemos de rogar tanto y agradezcamos un poquito más quizás nuestras vidas cambien.

Dios ya nos regalo salud, amor y felicidad, pero como seres ignorantes rechazamos dichos regalos al nacer para pasar nuestras vidas rogando por algo que no quisimos en su día.

Hemos maltratado nuestro cuerpo, menospreciado la incondicionalidad del amor y cambiar la felicidad que habita en el Ser Interno por la búsqueda material de la misma.

Terminó la ceremonia y al salir del Templo recibí un mensaje en mi teléfono.

Marina hija de G. con 15 años ha fallecido.

Fui perdiendo poco a poco el sonido de los vítores a los novios, la visión de pamelas, colores vivos y gestos de ficticia felicidad para emprender camino al cementerio.

Una de mis niñas a la que no conocí físicamente.

Abrace a su padre hace unos dos meses, una noche más de las muchas que llevaba a Carlos de Haya la comidita que a su hija le gustaba.

Fueron dos horas preciosas donde expresó de padre a padre sentires de ese momento.

Hoy llegué al tanatorio y nada más verme se levando del sillón, abatido por el dolor, pero con la entereza del agradecimiento por lo compartido y aprendido de su hija.

Un pasillo sin alfombra roja, sin escolanía alguna, colores oscuros, lagrimas diferentes y silencios que lo decían todo.

15 años son pocos para marcharse puedes estar pensando, pero ese era su tiempo para cumplir su misión de vida, lo firmó ante Dios antes de encarnar en la tierra. No somos quienes para juzgar los designios de Dios porque es Él quien nos regala a nuestr@s hij@ y es por ello por lo que deberíamos ser agradecid@s cada día.

Me presentaron a la madre de Marina, se incorporó y me abrazó, un ratito donde se unieron nuestras Almas, no hubo tiempo ni espacio, ella sabía que nos cruzaríamos en el camino, pero no cuando. Ocurrió esta tarde cuando nuestr@s hij@s ya jugaban juntos en el jardín Celestial. Caminaremos juntos cuando sea lo correcto, hasta entonces los seguiré abrazando en la distancia cuando sientan la soledad de su corazón y el vacío en casa.

Contrastes de un día lleno de momentos de los que sigo aprendiendo y a los que sigo abrazando para ahora llegar a casa y ante mi hijo arrodillarme, orar y AGRADECER.

“La Vida es MARAVILLOSA”

Volamos?

Por Andrés Olivares pilotodeemociones

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