Encuentros

ENCUENTROS

Eran las 17.30 cuando se abrió la puerta del ascensor y apareciste.

Allí estaba Nico mi hermanito pequeño del Alma.

Se nos ilumino la mirada, la sorpresa nos invadió.

Tiempo de conversaciones, de juegos en la habitación, de conciertos con Pablo Alborán, de llantos y risas, de tantos momentos sentidos junto a Ti.

Salías de ese ascensor cansado después de nueve horas en hospital de día, como con ganas de acabar ya este proceso que a veces duele y el que ya va siendo hora de empezar a olvidar.

Nos queda un último empujón chavalín, ese pequeño esfuerzo que solo seres como tu después de lo pasado son capaces de hacer desde ese lugar en el que brilla una lucecita cuando todo parece oscuro y Tu haciendo Magia iluminas.

Estar a tu lado cada día es algo que no me perdería por nada del mundo, te veo cuando mi agenda lo permite, pero quiero que sepas que te siento SIEMPRE, que existe algo que no se ve que une a los seres humanos y hace sentirnos, que somos el uno con el otro UNO.

Eso me ocurre contigo Nico, y ese algo ya será eterno y nada ni nadie podrá romperlo. ¿Vaya regalazo verdad?

Hoy escribí en el blog un post que dice “No soy lo que ves, soy lo que sientes sin ver”. Somos tu y yo.

Sentir sin ver es lo primero que tuve aprender cuando mi hijo se marchó. Sabía que al llegar a casa cada día Él no estaría, ya no lo volvería a ver, ya no podría cruzar miradas entre ambos de complicidad, ya no podría………………

Entonces decidí que eso tan bonito que teníamos lo dos no podía acabar así, de repente, de esa manera, que habría alguna forma de seguir cogidos de la mano como padre e hijo,entonces decidí SENTIR su mirada, su sonrisa, su abrazo o su palabra.

Empecé a buscar en mi interior, sabiendo que existen sentires que no son los físicos,sabiendo que nada había acabado, sino que acababa de empezar algo tan precioso como sentir sin presencia física.

Trabajé duro, sin descanso porque no podía aceptar que la Vida se acabara con la Muerte cuando nada muere, acaricie mi Alma y le susurre con tanto cariño y amor que se abrió en mi y me enseñó  el camino hacia el Alma de mi hijo.

Hoy lo siento sin ver, tanto como si llegase a casa cada noche y me estuviese esperando para jugar conmigo.

Así te siento a ti Nico, sin necesidad de verte cada día sino con la dulzura con la que toco tu Ser y tu me tocas a mí.

Por eso estés donde estés, yo siempre estaré contigo, por y para TI.

TE AMO NICO

Por Andrés Olivares pilotodeemociones

Compartir:

Deja un comentario