Mi futuro Oncólogo

Mi futuro Oncólogo

Hace tiempo uno de nuestros adolescentes ingreso en planta con un Linfoma.

Uno de mis hermanos de vida me llamo, Andrés han ingresado al hijo de un gran amigo y me gustaría que tomásemos café con él.

Así fue, casi dos horas en la cafetería del hospital abrazando el Alma de Juanma, de un padre destrozado ante la incertidumbre de lo que unas plantas más arriba sucedía.

Le hablé de mi experiencia, de como sonreír en esos momentos, de la manera de seguir cuidando de su hijo, de su mujer y del resto de su familia. Viviendo el día a día, el presente más presente en una enfermedad que te lleva a picos de alegría o te hunde en la mas profunda tristeza. Acompañarlo en ese transito es mi mano que coge la suya y no la ha vuelto soltar.

El día que te conocí Felipe me recibiste con una sonrisa que inundaba toda la habitación y cuando se junto con la mía creo que traspasamos paredes y llenamos de risas la planta.

Ya tienes una edad y podíamos hablar de ciertos asuntos acerca de la enfermedad, tus inquietudes y sobre todo de tus sueños.

Aquel día jugamos a las cartas y sino recuerdo mal empatamos o por muy poco me ganaste como has ido ganando cada día a tu enfermedad desde la comprensión de tu proceso y tus incansables muestras de fortaleza para conseguir tu propósito.

Quieres ser Oncólogo y ya sabes que te he prometido que serás el Jefe de Oncología del Centro de Oncología Pediátrica de la Fundación Andrés Olivares. Nada es por casualidad Felipe y quizás tu enfermedad sea uno de los escalones que tenías que subir para que ese sueño sea algún día realidad, aunque ya sabes que la gente sueña sin darse cuenta que su día a día es su verdadero sueño porque salieron de su realidad hace mucho, aquello que llamamos matrix.

El viernes pudimos abrazarnos en un acto cargado de emotividad y de nervios. Alguien me susurro al oído tu gran pasión por la Semana Santa de Málaga y esa tarde nos había invitado otro gran corazón y Hermano Mayor de la Cofradía de Medinaceli de Málaga Santo Cristo del Socorro y María Santísima de la Candelaria, Enrique, a que nuestr@s peques fueran testigos en primera fila de la salida procesional de esta Cofradía, así como de la imposición de medallas a cada uno de ell@s.

En un momento del acto te llame para que me acompañaras a ver de cerca la cara de la Virgen y a sus pies el mayordomo de trono te ofreció la posibilidad de dar los primeros toques de campana, cogió tus manos, en una te coloco el martillo y con la otra te explico los toques.

Te observaba, sentía tus nervios y miradas perdidas a todos los que te acompañábamos. Agradecía la Virgen ese gesto ante su mirada siempre penetrante que te dice y recuerda que somos al servicio del más necesitado.

Llegó el momento de los toques de campana y el trono al son de la cornetas y tambores comenzó a andar hacía ti como si te quisiera envolver y llevar toda la noche sujeto entre sus varales.

Hoy la vida te vuelve a poner una prueba difícil, ese femur lo tenemos que cuidar, tendrás la mejor semana santa que tu madurez te permita, con alguna que otra sorpresa que te llevarás en tu corazón.

Me quedo con tus nervios, tus risas, tus ganar de darme con el martillo en la cabeza, con las miradas complices de tus compañer@s del cole, con el abrazo lleno de lagrimas de mamá diciéndome lo duro que estaba siendo o con las eternas ganas de vivir de mi hermano de vida Mai.

Me quedo con la VIDA

TE AMO FUTURO ONCOLOGO

Por: Andrés Olivares pilotodeemociones

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